sábado 7 de junio de 2008

Llega la hora de la verdad


La hora en que se conocerá la realidad de la materia, el momento en que el conocimiento de la humanidad dará un vuelco y cambiará para siempre nuestras vidas se acerca. Desde hace 14 años el CERN está construyendo a 100 metros de profundidad un túnel de más de 27 Km de largo que albergará el acelerador de partículas más grande del mundo.

Este acelerador LHC (Large Hadron Collider), localizado en el cantón suizo de Ginebra, entrará en funcionamiento a finales de 2008 y permitirá obtener 10 petaoctetos de información sobre la configuración de la materia, el equivalente a 10.000 veces la información contenida en todos los libros impresos. Entre otras cosas, intentarán descubrir cosas como:
  • Qué es la masa (se sabe cómo medirla pero no se sabe qué es realmente)
  • El origen de la masa de las partículas (en particular, si existe el bosón de Higgs)
  • El origen de la masa de los bariones
  • Cuántas son las partículas totales del átomo
  • Por qué tienen las partículas elementales diferentes masas (es decir, si interactúan las partículas con un campo de Higgs)
  • El 95% de la masa del universo no está hecho de la materia que se conoce y se espera saber qué es la materia oscura
  • La existencia o no de las partículas supersimétricas
  • Si hay dimensiones extras, tal como predicen varios modelos inspirados por la Teoría de cuerdas, y, en caso afirmativo, por qué no se han podido percibir
  • Si hay más violaciones de simetría entre la materia y la antimateria
Resulta verdaderamente fascinante que, al final, podamos llegar a arrojar más luz sobre la propia realidad de cuanto nos rodea. Sin embargo, también da un poco de miedo: dos científicos han interpuesto una demanda en el tribunal de Hawai (espero que no haya sido después de unos mojitos), según New York Times, donde piden que se pare este acelerador ya que la colisión de las partículas provocaría un mini agujero negro que acabaría con toda la Tierra.

Lo dicho, nos encontramos en una de esas citas de la historia donde nunca nada volverá a ser lo mismo: espero poder contarlo y que estos dos hombres no tengan razón, de hecho la comunidad internacional dice que las posibilidades son muy remotas (¡Dios mío! si son remotas es que existen...).